Identificá las creencias que te limitan

Identificar las creencias que te limitan

¿Te escuchaste alguna vez diciendo alguna de estas frases?:

  • “Trabajo muchas horas al día además del viaje de ida y vuelta, y casi no me queda tiempo para hacer otra actividad. Cuando tengo tiempo libre quiero tirarme a ver tele. Me gustaría hacer otra cosa pero todos los trabajos son así.
  • “Tengo que estudiar una carrera que tenga salida laboral”.
  • “Me gustaría tener más vacaciones para viajar. Igual no podés vivir viajando porque es muy caro.”
  • “Me encantaría conseguir una pareja pero no hay nadie que valga la pena, no encuentro a nadie”

A veces el tiempo pasa y seguís enganchado con estas situaciones, sin poder encontrarle la vuelta. Te quejas del laburo, de que no conseguis pareja, que lo que estas estudiando no te gusta, etc. En todos los casos parece que no podés hacer nada para cambiar esa realidad. Querés salir a la calle un día y toparte con lo que estabas buscando. Pero eso no parece suceder nunca.

La buena noticia es que las frases que mencioné (y muchas del mismo estilo) están compuestas por un elemento que es posible cambiar y que quizá te abra las puertas para poder salir de esa traba mental. El factor común son: las creencias.

Las creencias son interpretaciones a las que le damos un carácter de verdad. O sea que es algo totalmente subjetivo, por ser una interpretación, pero muchas veces elegimos tomarlas como verdades absolutas.

Y, o casualidad, nuestra realidad esta formada por hechos e interpretaciones (Realidad = Hechos + Interpretaciones). Los hechos no presentan ambigüedad; no son subjetivos; no se pueden modificar porque son parte del pasado; no hay dos opiniones distintas sobre el mismo hecho. Un ejemplo es la fecha en la que nacimos; los años que trabajamos en determinado lugar; la carrera que estudiamos; etc. Y como vimos, las interpretaciones son totalmente subjetivas, es decir que las podemos cambiar.

Hay un punto fundamental a tener en cuenta. Nunca vamos a dejar de tener creencias, la cuestión es quedarnos solo con las que nos sirven. Podemos elegir cambiar las creencias que nos limitan.

Si tenemos la creencia de que “todos los trabajos son así”, ¿qué posibilidades tenemos de encontrar un trabajo distinto, quizá de menos horas y en el que ganemos lo mismo?. Claramente no vamos a tener ninguna chance, porque quizá la oportunidad se presente en nuestro camino, pero nunca la vamos a ver, porque directamente creemos que eso no es posible. A pesar de que te parezca un tanto absurdo, nuestra mente funciona así. No vamos a ver lo que no estamos dispuestos a ver.

Lo mismo pasa si pensamos “no encuentro pareja, no hay nadie que valga la pena”. ¿Qué posibilidades tenemos de conocer siquiera a alguien que nos guste? En la primera de cambio le decimos “Hasta luego!”.

Así podría seguir con cada ejemplo, pero no es necesario porque cada uno de nosotros tiene sus propias trabas y no son universales. Lo que realmente puede tener impacto en tu vida es que vos mismo reconozcas estas trabas que te limitan.

Te propongo una actividad para que identifiques vos mismo tus creencias:

  1. Escribí sobre el problema que estés afrontando: lápiz y papel en mano, hacete un momento para estar tranquilo y escribir brevemente sobre lo que te está pasando.
  2. Identificá hechos e interpretaciones: una vez que hayas terminado de escribir, leelo nuevamente e identificá los hechos e interpretaciones que encontrás. ¡Acordate la definición de Hecho! Te vas a llevar una linda sorpresa ya que la mayoría de las historias que nos contamos están formadas por interpretaciones.
  3. Identificá cuáles son las creencias que te limitan: como dije antes, estamos llenos de creencias, pero para esta actividad solo interesan las que tienen un efecto negativo. Nadie te revisa ni va a ver lo que escribís asique sincerate con vos mismo.

El objetivo de este ejercicio es solamente lograr consciencia sobre las creencias que nos limitan. Es una forma de empezar a dejar de poner la solución afuera, y darnos cuenta que la traba en primer lugar la tenemos nosotros.

Luego de identificar las verdaderas trabas, me gustaría preguntarte:

¿Vas a hacer algo para cambiarlas o vas a seguir siendo esclavo de las creencias que te limitan?

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Gabriel Dias