10 meses viajando con un trabajo fijo remoto

En este post te cuento cómo fue mi experiencia de recorrer varias ciudades de Europa durante 10 meses mientras trabajaba de forma remota de lunes a viernes de 9hs a 16hs para un empresa con base en Amsterdam.

Hay muchos posts que explican cómo viajar y trabajar de forma remota al mismo tiempo, pero la mayoría de los trabajos son freelance o bien con mayor flexibilidad horaria. A pesar de no formar parte de la nómina de empleados, prácticamente trabajaba solo para ellos. El hecho de tener que cumplir un horario y tener que mantener una comunicación en tiempo real con los miembros de un equipo remoto hace que la experiencia sea muy distinta.

Mi situación laboral antes de arrancar el viaje

Antes de pasar a detallar los aspectos más importantes del viaje, es necesario un poco de contexto sobre la realidad que estaba viviendo previamente al mismo.

Trabajé para la misma empresa durante casi 2 años (22 meses para ser exactos). El primer año fue desde Argentina y los 10 meses restantes en viaje. Empecé trabajando desde mi casa en Buenos Aires (Quilmes) y ellos en su oficina en Amsterdam. Es una empresa común y corriente en la que la gente trabaja de 9hs a 18hs y la mayoría del equipo estaba en Amsterdam mientras que solo unos pocos trabajábamos de forma remota. El horario de trabajo era por contrato de 6hs pero yo lo acomodé para tener una hora en el medio en la que pueda comer y hacer un corte para compensar el desgaste mental de estar pegado a la computadora programando y con video llamadas que podían durar desde 10 minutos hasta 2hs!

A pesar de la diferencia horaria, la mayoría del tiempo coincidía con el equipo remoto (era parte del acuerdo inicial) y la comunicación era por Slack y Skype en su mayoría. En la franja horaria que había establecido tenía que estar siempre disponible por si surgía una llamada o simplemente para cualquier tipo de intercambio que necesite tanto yo como ellos.

Nunca me controlaron el horario sino que el criterio para medir mi performance era simplemente ver el resultado de mi trabajo. Entiendo que si te pagan por hora puede ser más estricta la medición pero en mi caso era más bien cuantitativa y cualitativa según el criterio de mi team leader. Como cualquier laburo común y corriente había varios días que me quedaba más tiempo. No tanto a pedido de ellos, sino por un compromiso conmigo mismo de terminar las cosas, o simplemente por estar motivado resolviendo una tarea o desafío puntual.

Los últimos meses antes de largarme a viajar, ya había vendido todas mis pertenencias y no tenía nada en particular que me retenga o me obligue a estar en Argentina.

Además, luego de un año de trabajar para el mismo lugar llegas a conocer bastante cómo es la dinámica de trabajo. Por ejemplo, saber cuánto tiempo te lleva hacer las cosas o en qué momentos tenés que estar más presente que otros para que tu imagen se mantenga intacta. Es solo una cuestión de práctica.

Momento de arrancar

Bajo este panorama, estaban todas las condiciones dadas para hacer lo que hacía tanto tiempo tenía en mente: probar la experiencia de viajar mientras trabajaba. Tuve unas experiencias similares de viajar mientras trabajaba de forma freelance, pero lo hice por muy poco tiempo. Esta vez me fui con la mente abierta a lo que sea. En ese momento sentía tan válido volver a Argentina a los 3 meses como a los 3 años. Todo era posible en aquel entonces.

Plan de viaje

Mi plan de viaje fue el no plan, como la mayoría de las veces que viajé. No digo ni que esté bien ni mal, es el estilo que cada uno elige. Saqué un ticket de Buenos Aires a Madrid para el 8 de abril de 2017, solamente con un mes y medio de antelación. Esto me dio el tiempo suficiente para despedirme de amigos y familia y terminar de cerrar cualquier tema pendiente antes de partir.

Desde el primer momento (luego de sacar el vuelo) le avisé a mi team leader, que iba a recorrer Europa y trabajar al mismo tiempo. Mi único y más importante compromiso fue asegurar que el mi rendimiento iba a permanecer intacto. Desde mi punto de vista, no me parecía nada ilógico que el único cambio que iban a percibir fuese la imagen de fondo cuando hacíamos videollamadas. El hecho de lo que haga con mi vida el resto del tiempo que no esté trabajando siempre es algo personal.

¿Por qué Europa?

Simple: hacía varios años que quería visitar Europa ya que nunca lo había hecho. Además sabía que eventualmente iba a pasar por Amsterdam para visitar las oficinas de la empresa para la que estaba trabajando. Dicho sea de paso, solo conocía al team leader en persona. El resto (y solo algunos) solamente por Skype.

Visado

Por el momento no tengo la suerte de tener pasaporte europeo (quizá en unos años obtenga la ciudadanía italiana) por lo que no podía contar con quedarme en un lugar por tiempo indefinido. Te cuento brevemente qué es la zona Schengen aunque te recomiendo que leas por tu cuenta para entender mejor el funcionamiento. Acá de dejo un recurso en el que está bien explicado.

Una vez que ingresas a la zona Schengen (que se compone de casi todos los países de la Unión Europea) podes moverte entre los países que la conforman sin tener que hacer migraciones nuevamente por un lapso de 90 días (3 meses) en una ventana de 180 días (6 meses). Por ejemplo, entras a España y durante 3 meses podés visitar Francia, Alemania, Italia, etc. Luego tenés que salir de la zona por un período de 3 meses antes de poder volver a ingresar. Si! Salir por 3 meses! No es que salís al país vecino y volvés a entrar como si nada. Salir de la zona no significa volver a casa, sino simplemente irte a otro país que no pertenezca a Schengen. Por ejemplo UK (Inglaterra, Escocia o Irlanda) en el que te dan 6 meses de visado como turista. Si vas a Europa por menos de 3 meses ni te tenés que preocupar. Pero si tu idea es quedarte por más tiempo la verdad se siente bastante, ya que es un tanto molesto saber que tenés que estar contando los días antes de moverte.

Las ciudades que visité

Como dije antes, nunca hubo un plan en particular. Fui eligiendo los lugares en base a lo que sentía que tenía ganas de hacer. Por ejemplo, me fui de Londres a Las Palmas porque necesitaba un poco de calor luego de varios meses con clima fresco y nublado. En orden cronológico mi recorrido fue así:

  • España: Madrid (1 semana); Córdoba (1 semana); Granada (2 semanas); Barcelona (2 semanas)
  • Holanda: Amsterdam (2 semanas). Fin de semana en Brujas (Bélgica)
  • Italia: Roma (2 semanas), Nápoles (1 semana), Inschia (1 semana – isla cercana a Nápoles)
  • Escocia: Glasgow (1 semana); Pitlochry (2 semanas); Edimburgo (6 semanas). Sumado a muchas otras visitas de fin de semana a distintos lugares del país.
  • Break vacaciones de 2 semanas (o sea cero laburo): Lisboa (5 días en los cuales aproveché para asistir al DNX); Irlanda (1 semana 1 media en los cuales visité Belfast, Dublín y parte de la costa este en auto)
  • Inglaterra: Londres (7 semanas). Fin de semana de visita en Bristol y daily trip a Oxford.
  • España: Las Palmas de Gran Canaria (3 semanas)
  • Francia: París (3 semanas). Pasé Navidad en Bidart, una ciudad del País Vasco.
  • España: Madrid (4 semanas) incluido Fin de Año!!!

A todos estos lugares se suman muchas otras escapadas de fin de semana a pueblos y ciudades cercanos a los lugares en los que me hospedaba.

Esto suma un total aproximado de 10 meses, empezando el 8 de abril de 2017 y terminando el 31 de enero de 2018. Para que tengas la visual del recorrido acá te dejo el mapa con la mayoría de las ciudades que visité, también en orden cronológico:

 

(Si hacés click en cada número en el mapa podes ver algunas fotos del viaje)

Manos a la obra

Ahora que estamos un poco más en contexto de cómo fue el viaje, te paso a contar distintos aspectos que hay que tener en cuenta, al menos los principales que surgieron de mi experiencia.

Mínima previsión

Dentro del no plan tuve que contar con un mínimo de previsión para asegurarme de no tener problemas con mi trabajo y que vaya todo bien. No hagas como yo que en mi primer semana de viaje en Madrid cambié de alojamiento 3 veces por no tener nada reservado con anticipación!

Con el tiempo descubrí que en mi caso la mínima unidad de tiempo para moverme de un lugar a otro era una semana. Moverme en el medio de una semana me resultó estresante. Nunca sabes de forma exacta si el nuevo lugar al que vas a caer es cómodo para trabajar y si la conexión es suficientemente buena. Además la mayoría de las veces el checkout tiene que ser por la mañana y el checkin por la tarde (al menos en airbnb). Claro que te podes mover a un café temporalmente con todo tu equipaje, pero te aseguro que es lo menos práctico del mundo. Si podés coordinar todo para hacer el cambio, genial, pero tené en cuenta que hasta las tareas más sencillas de organización te llevan tiempo del que no siempre vas a disponer.

El concepto de “buen internet”

Cada persona y región tienen su propio punto de vista sobre lo que significa tener una buena conexión a internet (ya lo había mencionado en mi experiencia en Bolivia y Perú). Hay gente que considera buen internet a que puedas comunicarte por whatsapp, mandar emails y quizá con suerte ver algún video de youtube. Si tenes que hacer video conferencias lo ideal sería tener fibra óptica. No tuve grandes problemas estando en Europa, pero hubo casos en los que tuve que usar internet desde el teléfono (imprescindible tener una SIM card) aunque no era cosa de todos los días. Hubo veces que las videollamadas se entrecortaban un poco y la verdad no es nada gracioso porque te entorpece el trabajo. Algunos días tuve que salir a buscar un bar medio de urgencia para salir del paso, lo cual hace que termine trabajando más horas al final de día – o bien que esté gastando más tiempo con la cabeza en modo trabajo.

La percepción del tiempo

Yo siempre fui el estilo de viajero que se queda solo un par de días en un lugar y se aburre. Al estar trabajando, o bajás un cambio o bajás!

Me llevaba una semana más o menos empezar a adaptarme a cada lugar. Cuando llegas a una ciudad nueva hay varias cosas a las cuales adaptarse. Si no conoces la ciudad (y al menos que te alojes exactamente en el centro), necesitas un par de días para ubicarte en tiempo y espacio: aprender a usar los medios de transporte; conocer los timetables del bus o metro; saber dónde comer o dónde comprar comida rica, saludable y barata; empezar a conocer la gente del lugar; etc. Londres me llevó 2 semanas completas para sentirme dentro de todo cómodo y adaptado. La primer semana había reservado un airbnb que estaba a una hora del centro (cuando vi la ubicación estimada en el mapa parecía mucho más cerca) sumado a que estuve enfermo. En la segunda semana ya me moví más cerca del centro y conseguí un buen lugar para trabajar.

Como gran parte del día estás trabajando no te queda tanto tiempo para entrar en modo viaje. Y al no estar en hostels, tampoco tenés el entorno social que muchas veces ayuda en términos de recomendaciones, lugares para visitar y demás.

En mi caso estar 1 semana en un lugar trabajando era equivalente a 2 días completos de turismo aproximadamente. Además no es una cuestión de tiempo solamente, sino de energía. Luego del desgaste mental de trabajar había días que simplemente me quedaba mirando algunas series, comía algo, una ducha y a la cama. Es decir, como podría ser tranquilamente un día en tu casa.

Un día típico

En general me levantaba a las 8:00, desayunaba algo, me bañaba y a las 9:00 estaba listo para arrancar. En caso de ir a un coworking algunas veces desayunaba ahí mismo. Alrededor de las 13:00 hacía un corte hasta las 14:00. Y luego de vuelta a trabajar hasta las 16:00, aunque varias veces se estiraba hasta las 17:00. En caso de estar en mi habitación aprovechaba para dormir una siesta luego de trabajar – no más de 20-40 min. Luego una ducha para despabilar y recién ahí salía a turistear o tratar de sumarme a algún grupo de couchsurfing usando la funcionalidad de hangout desde la aplicación móvil. O bien como dije antes, a quedarme relajando en casa haciendo poco y nada.

Desde ya que se dieron muchas variantes en el transcurso del viaje, como entrar una hora antes o una hora después (lo cual hacía que termine una hora antes o después respectivamente); no tomarme la hora del almuerzo y pegar las 6hs seguidas (quemada de bocho asegurada!); cortar más horas en el medio para cambiar de lugar o hacer otra actividad; etc. Sin embargo, en general traté de mantener la “rutina” ya que también me ayudaba a saber cuándo cortar.

Como en la semana no tenía mucha libertad para irme lejos aprovechaba los fines de semana para visitar pueblos o ciudades cercanas o hasta para visitar la propia ciudad teniendo la cabeza más despejada.

Costos

Moverse tanto tiene la contra de que es bastante costoso (al menos en Europa). En general se pueden conseguir buen precio si alquilas por varios meses o hasta un mes como mínimo. Moverse mucho también trae aparejado el costo de los transportes. Y la comida es otro tema. Si conseguís un airbnb que tenga cocina y te puedas preparar comida va a resultar mucho más conveniente (y sano!) que comer siempre afuera.

Entorno social

Trabajar de forma remota puede ser bastante solitario, por más que trabajes con un equipo remoto como en mi caso. Pasaron días en los que a duras penas intercambiaba mensajes con los miembros de mi equipo.

Es necesario buscar un balance. Si tu entorno laboral te queda corto como medio para relacionarte con otras personas existen algunas opciones para que no te sientas un ermitaño y te encuentres hablando en más de una oportunidad con vos mismo. Yo disfruto de estar solo, pero todo tiene un límite.

Me ayudó mucho ir a eventos de intercambio de idiomas. En general si sabés inglés nunca vas a tener problema. Pero por más que apenas te manejes con el inglés podes ir igual e intentar practicar. En el caso que estés por España se hace super simple. Hay muchos extranjeros que justamente van para practicar español, así que no vas a tener mayores inconvenientes.

También utilicé muchas veces la funcionalidad de hangout de couchsurfing. Básicamente te bajás la app, te ponés como disponible para hacer alguna actividad (tomar una cerveza; recorrer la zona; visitar x lugar; etc), y las personas con intereses comunes se juntan y por medio del chat de la aplicación coordinas un lugar de encuentro. Te recomiendo también, enviar mensaje privado a los perfiles que encuentres interesantes ya que muchas veces es más práctico y por sobre todo tenés más chances que te respondan. Si además les pasas tu número de whatsapp, ayudas a que la comunicación sea más fluida.

Otra forma de conectar con otras personas fue simplemente ir a hostels y también a espacios de coworking. También podés hacer los famosos Free Walking tours. Los de Sandeman son los más famosos alrededor de toda Europa.

Alojamiento

En general me hospedé en habitaciones privadas de airbnb. Nunca alquilé un departamento para mi solo. También probé de quedarme en hostels y tuve una breve experiencia de 2 días durmiendo en el sofá de un miembro de couchsurfing.

Airbnb

Usar airbnb fue en general lo que me resultó más práctico, aunque admito puede ser un poco costoso. Claro que depende cómo lo veas. Si pensas que estas pagando por una habitación pero a su vez ésta va a ser tu espacio de trabajo, puedo tener sentido pagar un poco más para tener buenas prestaciones.

Tener que estar disponible en cualquier momento para una videoconferencia hace que no te puedas ir a un party hostel o bien estar en un entorno que no sea propicio para trabajar. Aclaro que tener la cámara encendida no era un requisito siempre que hacía una videollamada pero yo lo prefería porque creo que ayuda a crear un vínculo más real al trabajar con gente que nunca viste en persona y que solo conoces a distancia.

El primer paso cuando buscaba por airbnb, era centrarme en las habitaciones en las que podía ver claramente que tenían un escritorio y silla. Luego, en todos los casos siempre enviaba un mensaje privado comentando al host mi horario de trabajo y diciéndole lo importante que era para mi tener una buena conexión a internet y un lugar cómodo para trabajar. No todo el mundo entiende cuando decis “tengo que trabajar”. Algunos piensan que podes trabajar desde el sofá. Así que es mejor ser bien explícito y dejar las cosas claras antes de reservar. Una vez que recibía una confirmación o respuesta acorde, recién ahí hacía la reserva.

Hostel

Luego de 3 meses pasando en su mayoría por habitaciones privadas decidí probar algo distinto: ir a un hostel para hospedarme y a un coworking para trabajar. Desde ya que el coworking se puede combinar con airbnb, pero digamos que el costo se hace bastante mayor dependiendo la ciudad.

Otra alternativa que me comentó un amigo es alquilar una habitación privada en un hostel. De esta forma logras tener un espacio cómodo para trabajar y también un entorno para socializar. Lo único a tener en cuenta es que muchas veces el internet de los hostels no siempre es el mejor.

Habitación privada en Londres

Alquilar un mes completo por airbnb suele ser caro, y más si estás en Londres. Todo es muy caro en Londres! Así que probé alquilarla por medio de SpareRoom que es una web de clasificados de alquileres. Lo que yo no sabía es que muchos de los anuncios son publicados por agencias que tienen varios departamentos distribuidos por la ciudad y básicamente alquilan al menor costo y con las prestaciones más básicas. Como es una agencia tuve que firmar varios papeles (estilo contrato) y dejar un depósito de 200 libras para poder ingresar. Fue mi única experiencia en la que tuve compañeros de piso, ya que está pensando más bien para estudiantes. La habitación me costó 650 libras.

Mi corta experiencia con Couchsurfing

Durante mi primer semana en Madrid cambié de alojamiento 3 veces en un exceso de no planificación que no volví a repetir. Nunca había probado alojarme con Couchsurfing (CS) por lo que decidí probar a ver cómo resultaba. La idea de CS es que te pueden hospedar de forma gratuita y en general suelen ser pocos días (puede suceder que te quedes más tiempo pero no es algo que puedas planificar). Además, y más importante aun, la idea es que compartas tiempo con el host. En mi caso, a pesar de que le había dicho de forma anticipada que necesitaba trabajar al menos 6hs por día, sucedió que me hablaba mientras estaba trabajando. Y obviamente no lo podes ignorar. Entonces tenía pausas constantes para darle charla y me resultaba difícil concentrarme. Comprendí rápidamente que no podía ofrecerle mucho a mi host, que no era el momento de probar CS.

Coworkings

Un espacio de coworking se conoce informalmente como un “espacio de oficinas compartidas”. Hay de todas las variantes, formas y colores se podría decir. Hay lugares que simplemente te dan un escritorio, internet, una silla y listo. Pero la mayoría tienen un espíritu de construir una comunidad alrededor del espacio. Por eso algunos ofrecen charlas, workshops, salidas a comer en grupo, etc.

Solamente en Edimburgo y en Londres pagué una membresía por un mes. Luego probé distintos coworkings con distintas modalidades, desde espacios más inclusivos a otros que eran mucho más cerrados o hasta desatendidos. Por ejemplo en Edimburgo un día fui a un coworking que me sorprendió por lo impersonal. Era un espacio pequeño, frente a una avenida. Llegué alrededor de las 9am y no había nadie, aunque la puerta estaba abierta. Puerta y pared de vidrio a la calle con todas las computadoras adentro, sin llave en plena ciudad. Cero recepción, pero la clave de wifi estaba pegada en la pared y la maquina de café funcionaba. Dije “bueno, me quedo y cuando venga alguien pago”. Recién al mediodía cayó uno de los dueños de una mac que estaba al lado de mi escritorio. No era parte del staff así que básicamente me terminé yendo como a las 16hs sin que aparezca nadie a quien pagar. Eso fue todo. Sin más interacción e interés no volví más. Elegí otro coworking llamado TheMeltingPot, con un ambiente mucho más amigable, en el que me quedé el resto del mes.

En Londres, como era prácticamente imposible trabajar muchas horas desde un cuarto pequeño y con tanto ruido de fondo (ya que estaba al lado de una avenida) fui por un mes entero a uno de los tantos edificios de WeWork, el más barato de la ciudad de Londres que me salió 200 libras por mes. No me puedo quejar la verdad, el lugar y la gente que conocí fueron un 10! Valió mucho la pena. En ese espacio en particular hay muchos freelancers y también muchas startups. Cabe aclarar que en Londres WeWork tiene 26 espacios (algunos edificios completos y otros pisos enteros) y los precios van desde 200 libras, pasando por 300, 350, 400, 450 y hasta 500 libras mensuales! Entiendo que estos últimos tan caros son para otros perfiles de personas. Algunas veces son contratados por empresas financieras o de abogados. Es decir, pagas un precio tan alto para estar en un lugar VIP rodeado de gente afín al lugar.

Otros espacios que coworking que visité fueron: CoSfera (Córdoba, España), TheDeskHop (Edimburgo – el famoso coworking fantasma), Haus (Londres), The Laptop (París), Anticafé (Paris), CoworkingC (Las Palmas, España), The Sandbox (Las Palmas, España) y Colabora Coworking (Madrid).

 

FAQs

Para ir cerrando el post, respondo a algunas preguntas que me fueron llegando a lo largo del viaje.

¿Se puede vivir esta experiencia teniendo un trabajo full-time de 8hs?

Totalmente. No hace falta que te muevas tan rápido.

La elección de trabajar 6hs fue mia desde el comienzo. Si fuese por la empresa hubiese trabajado 8hs diarias. Hubiese ganado más dinero, pero esta nunca fue mi prioridad cuando decidí arrancar a trabajar para ellos. Elegí tener más tiempo en vez de más plata. Por lo tanto depende lo que cada uno desee. Si tenés un trabajo de 8hs creo que también se puede hacer, aunque posiblemente moviéndote más lento. Por ejemplo quedarte 1 o 2 meses en cada lugar al menos. Por lo que leí y hablé con varios nómades digitales, se dice que 3 meses es el número ideal.

¿Por qué lugar arrancar?

Admito que Europa no es el destino más económico para arrancar. Dependerá de la realidad de cada uno, tanto respecto a la diferencia horaria como a lo que cobres por mes y las opciones de alojamiento que puedas conseguir. Por ejemplo, tengo una amiga que tenía amigos que le ofrecían alojamiento en Praga y arrancó por ese lugar. Hay muchos factores para considerar. Pero lo importante es empezar! No importa si es por Argentina, Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, el Sudéste Asiático o Australia. Lo importante es dar el primer paso. Cada paso que das te lleva al siguiente.

¿Cómo dar el salto?

No hace falta que vendas todo y te largues sin ticket de vuelta. Podés hacer una prueba piloto. Por ejemplo te vas a un lugar cerca de tu ciudad u a otra provincia. Te vas por una semana, un mes o hasta 3 meses, no importa. También te podes sacar un vuelo a Madrid e ir solo 1 o 2 meses y volver. No es tan grave. No es tanto si te pones a pensar. De esta forma podes probar cómo te sentís haciendolo. No hay una receta. Cada cual lo hace de la forma que le salga. No hay ni una forma mala ni una buena de hacerlo, solo hay distintas maneras. Lo importante es que si realmente lo querés hacer te animes y des el primer paso! Dejá que el camino te muestre el paso siguiente. Quizá lo probas y te das cuenta que no es tu estilo y ya. No perdiste nada, más aún ganaste una experiencia de vida!

Vale mucho la pena el intento, ¡te lo aseguro!

¿No es estresante moverse tanto?

Para ser sincero muchas veces sí. En las primeras dos semanas que empecé me dí cuenta que tenía que bajar un cambio eventualmente. Pero también era la primera vez que visitaba Europa y que estaba viviendo esta experiencia así que me sobraba energía. Me dije a mi mismo que iba a relajar cuando el cuerpo y mente me lo pidieran. Y así fue como a los 4 meses decidí quedarme un mes en Edimburgo. A partir de ahí me empecé a mover un poco más lento aunque sin tanta pausa tampoco. Supongo que depende de cada uno. Como dije antes, no hay reglas ni un manual. Le fui dando forma a medida que pasó el tiempo y según cómo me sentía. Por eso cuando llegué a Londres, en vez de tomarme un vuelo a Grecia, que había comprado hacía unos meses, decidí quedarme más tiempo para conocer la ciudad. O también, en mi último mes, en vez de ir a Marruecos como tenía pensado decidí quedarme un mes en Madrid. Hay que saber escucharse. Cuando sentís que necesitas quedarte por más tiempo es por algo.

¿Existe alguna alternativa para no tener que organizar todo por mi cuenta?

El hecho de gestionar todo por tu cuenta, como mencioné antes, requiere bastante tiempo y energía. No es para todo el mundo. Sin embargo existen alternativas que se encargan justamente de gestionar todas las reservas (lugares de trabajo y alojamiento) y tener todo listo para que solo te ocupes de trabajar y disfrutar el viaje. Por ejemplo existe RemoteYear que por US$ 2k/mes te llevan durante un año a recorrer distintos lugares del mundo mientras formas parte de un grupo de personas que también tienen trabajos remotos. A esto le suman workshops y demás talleres para hacer la experiencia más enriquecedora. Suena bien, pero yo soy más del estilo Elige tu propia aventura!

Hay muchos (demasiados!) aspectos que dejé afuera de este post ya que se van del tema que quería compartir ahora. Las experiencias vividas, las personas y lugares maravillosos que conocí no se me van a borrar nunca. Ya son parte de mi patrimonio de vida, son parte mia y estoy agradecido por todo lo vivido y aprendido.

Luego de 10 meses de vivir la experiencia que les compartí decidí renunciar a mi trabajo y tomarme un tiempo sabático. Es por ello que desde el 1 de febrero me encuentro viajando por el sudeste asiático. Veremos qué me depara el destino. Tengo plena confianza en la vida y en el camino que elegí recorrer, que cambia a cada paso.

En caso que tengas cualquier consulta, duda o sugerencia no dudes en dejar un comentario o escribirme a [email protected] Me encantaría saber sobre la experiencia de otros o bien si tenés ganas de compartir tus pensamientos al respecto.

 

Gabriel Dias